Cláusulas adicionales en el contrato de compraventa: una protección que marca la diferencia

Nosotros miramos más allá del contrato de compraventa (koopovereenkomst) estándar. El modelo de las organizaciones del sector funciona perfectamente como base, pero la verdadera protección para comprador y vendedor está en las cláusulas adicionales. A menudo añadimos estas disposiciones de forma estándar, basándonos en la experiencia, en los cambios normativos y en los riesgos que encontramos cada vez más en la práctica. Al principio otros agentes inmobiliarios lo consideraban exagerado; ahora entienden por qué lo hacemos.
Niveles freáticos variables y daños en la cimentación
Debido a la sequía extrema en verano y a las lluvias abundantes en invierno, el nivel freático varía mucho. Esas fluctuaciones provocan hundimientos y grietas en cimientos, suelos y paredes. Para evitar que los vendedores sean considerados responsables más adelante de daños imprevistos, utilizamos una cláusula sobre el nivel freático (grondwaterclausule). Una disposición que en su día parecía innecesaria, pero que hoy en muchos casos es pura necesidad.
Cláusula de asesoramiento en la compra
Siempre incluimos una disposición en la que se pregunta al comprador si cuenta con el acompañamiento de un agente de compra o un asesor. Muchos compradores creen que el agente inmobiliario del vendedor también está ahí para ellos, pero no es así. Como agente inmobiliario del vendedor, defendemos los intereses del vendedor. Por eso aconsejamos en cada visita: venga con un agente de compra. Una vivienda no se compra como una barra de pan en la panadería.
La corrosión del hormigón, un peligro silencioso
En determinados periodos de construcción se levantaron viviendas a gran velocidad con elementos de forjado de hormigón que no habían fraguado del todo. Más tarde, esos elementos se oxidaron, con la consiguiente corrosión del hormigón (betonrot). En las viviendas de esa época incluimos una cláusula que protege al vendedor frente a reclamaciones posteriores y deja claro al comprador lo que compra. Siempre lo mencionamos en el folleto y durante la visita.
Deber de investigación y cláusula de antigüedad
El comprador tiene un deber de investigación (onderzoeksplicht): comprobar por sí mismo lo que compra y si sus planes son jurídicamente viables. El vendedor tiene un deber de información (mededelingsplicht), pero eso no exime al comprador de su propia responsabilidad. En viviendas de más de 40 años utilizamos, cuando procede, una cláusula de antigüedad (ouderdomsclausule). No es carta blanca para los defectos, sino una advertencia: esté especialmente atento y encargue una inspección técnica de la vivienda (bouwkundige keuring) antes de firmar.
¿Desea vender su vivienda con un contrato de compraventa a prueba de fallos? Nosotros nos encargamos con todo cuidado. Póngase en contacto sin compromiso.
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MAKELAARSHUIS HELMOND